Descripción
Esta pintura presenta una cabra montés emergiendo de una pendiente nevada y arbolada, su silueta se funde sutilmente con el fondo helado. El juego de azules fríos y verdes apagados evoca la quietud de una naturaleza invernal. La obra expresa un delicado equilibrio entre el terreno escarpado y la fauna que lo habita, convirtiéndola en una pieza reflexiva para realzar cualquier espacio.