Painting

Cómo convertirse en un artista Awe-Full. Aprende a buscar el Awe y el Awe-ha! en los elementos que inspiran tu arte.

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Cómo convertirse en un artista Awe-Full. Aprende a buscar el Awe y el Awe-ha! en los elementos que inspiran tu arte. Lleno de asombrodescribe un sentimiento profundo de asombro, reverencia y, a veces miedo cuando te encuentras con algo grandioso, poderoso o misterioso.  

Cuando pintas desde ese lugar, tu obra tiene una especie de presencia que los espectadores pueden sentir incluso si no pueden nombrarla.

No busques algo bello. Busca el momento que te haga detenerte.

Los artistas no esperan al asombro — lo cultivan, lo notan y luego lo traducen en forma y pintura. El asombro no es solo un sentimiento; es una práctica de la atención.

Nuestro trabajo es ralentizar lo suficiente para notar lo que la mayoría de la gente pasa por alto. Tal vez sea la forma en que la luz incide en una ladera, o cómo el cielo se abre de golpe tras la lluvia. El asombro es una experiencia sentida, no técnica. El asombro lleva al artista al momento que vale la pena conservar.

Nuestro trabajo es ser poetas, no solo periodistas.  Ayudamos a las personas a sentir a través de un lenguaje visual.    

Nuestro trabajo como poetas de la pintura es reconocer momentos de asombro, describirlos con claridad y traducir ese sentimiento en decisiones visuales (valor, composición, color, atmósfera).


“La vida no se mide por la cantidad de respiraciones que tomas, sino por la cantidad de veces que te quita el aliento.” - Vicki Corona 

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Aquí están las formas más comunes en las que experimento asombro en lo cotidiano:

1. A través del lenguaje de la luz

La luz es la puerta más rápida al asombro porque cambia la forma en que percibimos todo lo demás. La luz transforma lo ordinario, o incluso lo bello, en extraordinario. Mi búsqueda es capturar estos momentos fugaces y ayudar a las personas a ver las cosas de una manera nueva.

2. A través de la escala y la perspectiva

El asombro a menudo surge de sentirse pequeño, de una forma positiva.

Los artistas describen:

  • la inmensidad

  • la apertura

  • sentirse sostenido por la escena

  • verse reducido por el cielo, el mar o el silencio

3. A través de la resonancia emocional

En lugar de decir “sentí asombro,” los artistas dicen:

  • “Me detuvo.”

  • “Me sentí elevado.”

  • “Algo en mí se volvió silencioso.”

  • “Se sintió como un momento que valía la pena conservar.”

  • “Estaba solo, pero no me sentía solo.”

Estas frases describen el impacto, no el concepto.

4. A través de los detalles sensoriales

El asombro se encarna. Los artistas describen:

  • la temperatura del aire

  • el cambio de color en el borde de una nube

  • el zumbido de un lugar

  • la sensación de que el tiempo iba más lento

  • el sonido de las olas

  • el olor de la carretera mojada después de la lluvia

Estos detalles anclan el asombro en la experiencia vivida.

5. A través de la metáfora

El asombro a menudo necesita un lenguaje poético:

  • “El cielo se sentía como un suspiro contenido.”

  • “La luz era una campana suave que sonaba.”

  • “El horizonte se abrió como una puerta.”

  • “La niebla era una historia que se revelaba poco a poco.”

La metáfora da forma a lo inaprensible.

El asombro no es algo para lo que esperes: es algo que notas. Presta atención al momento que te hace detenerte, incluso por un segundo. Esa pausa es la puerta. Tu tarea es simplemente seguirla y ver en qué quiere convertirse en pintura.

6. A través del misterio

El misterio es un ingrediente central del asombro

La sensación de asombro a menudo proviene de no entender completamente lo que estás viendo — una sensación de que el mundo es más amplio, más suave o más infinito de lo que tu mente puede captar de inmediato. El misterio es el espacio donde lo conocido y lo desconocido se superponen.

La niebla, la atmósfera y el atardecer hacen lo mismo:

  • Ocultan y revelan al mismo tiempo

  • Suavizan los bordes, lo que debilita la certeza

  • Cambian el color y el valor de maneras que parecen oníricas

  • Cambian rápidamente, recordándonos que el mundo está vivo y en movimiento

  • Crean una sensación de profundidad que parece infinita

Esta combinación es lo que hace que la gente se detenga, respire y sienta algo más grande que ellos mismos.

 

Niebla oculta. El atardecer transforma. La atmósfera se expande.


Describe qué cambió en ti. ¿Cambió la luz? ¿El espacio se sintió más grande? ¿Algo se quedó en silencio? Esa es la lengua del asombro, y ya es tuya.  

Enfoque en:

  • Valor: Dónde descansa la mirada

  • Bordes: suaves versus nítidos para crear atmósfera

  • Temperatura de color: Desplazamientos cálidos/fríos que evocan emoción

  • Composición: Cómo darle al momento espacio para respirar

Preguntas:

  • “¿Dónde está el asombro en tu pieza?”

  • “¿Qué te hizo detenerte?”

  • “¿Cómo puedes darle a ese momento más espacio?”

  • “¿Qué puedes simplificar para dejar que el asombro respire?”


¿Qué momento te hizo detenerte?

En una cultura entrenada para desplazarse por todo, el artista realmente se convierte en una especie de arqueólogo — cepillando el polvo de lo familiar para revelar el significado que siempre estuvo allí.

Para mí, el asombro no es algo que podamos invocar a voluntad. Es algo que aprendemos a notar. Cuanto más nos ralentizamos, prestamos atención y nos dejamos detener por un momento — un cambio de luz, una pausa silenciosa, un pequeño gesto — más a menudo esos momentos se revelan.

Es un poco como caminar con un niño pequeño: de repente todo es interesante, milagroso, digno de agacharse para verlo. El asombro crece en nosotros de la misma manera — mediante la curiosidad, la presencia y la disposición a sorprenderse.


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¿Qué es un momento que te hizo detenerte? 

En una cultura entrenada para desplazarse por todo, el artista realmente se convierte en una especie de arqueólogo — barriendo el polvo de lo familiar para revelar un significado que siempre estuvo ahí.

Para mí, el asombro no es algo que podamos invocar a voluntad. Es algo que aprendemos a notar. Cuanto más nos ralentizamos, prestamos atención y nos permitimos ser detenidos por un momento — un cambio de luz, una pausa silenciosa, un pequeño gesto — más a menudo esos momentos se revelan.

Es un poco como dar un paseo con un niño pequeño: de repente todo es interesante, milagroso, vale la pena arrodillarse para verlo. El asombro crece en nosotros de la misma manera — a través de la curiosidad, la presencia y la voluntad de ser sorprendid@s.

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