Um, ah, uh!
Es un título extraño para una publicación, pero si supieras cuántas veces al día dices una de estas palabras, estarías a) horrorizado y b) aturdido. Incluso algunos presentadores profesionales son culpables de ello; deberían saber hacerlo mejor. Pero ¿qué son estas palabras? Se les llama rellenos, pausas llenas o incluso disfluencias. También van junto con «like», «you know», «I mean», «basically» y «literally», todas las cuales son palabras reales utilizadas sin su significado completo. Son patrones de habla que las personas suelen usar para ordenar sus ideas cuando no están muy seguras de lo que van a decir. Claude los llama 'tics verbales o rodeos'.
La mayoría de las personas ni siquiera son conscientes de que los usan, y menos aún de que los usan muchas veces al día. Me he entrenado para no usarlos, pero también soy consciente de cuándo los uso. Cualquiera que lea esto puede, y debería, hacer lo mismo. No es tan difícil. Graba tu voz mientras hablas, practicas para un discurso, o mantiene una conversación con un amigo. Si es el último, diles qué estás haciendo y por qué, para que no piensen que es extraño. Luego toma una hoja de papel y un bolígrafo, escucha la grabación, y toma nota de cuántas veces usaste cada palabra de relleno. Vuelve a escucharla y verifica que obtuviste las cuentas correctas. Luego haz otra grabación. Lo interesante de este ejercicio es que ahora te oirás a ti mismo usando esas palabras, y probablemente no las usarás con tanta frecuencia. Sigue con este ejercicio hasta que grabes algo en el que no puedas oír un solo uso.
A estas alturas, seguramente te estés preguntando por qué es esto importante. Cuando no uses palabras de relleno, sonarás más profesional, competente y confiado. También significa que cuando intentas persuadir a alguien para que haga algo, no sé, que compre una pieza de tu arte, tu credibilidad y tu poder de persuasión aumentan mucho.
#artsales #motivation
Gracias, Michael. Los rellenos serán más o menos, si no te apresuras, y si lees más libros.
@Volodymyr Gmyria Bueno, como seres humanos, tenemos una tendencia natural a apresurarnos, pero estoy de acuerdo contigo; apresurarte para decir las palabras no ayuda. No estoy seguro de que leer más libros sea la solución tampoco, ya que muy pocas personas parecen leer hoy en día. Gracias por comentar.