Descripción
Donde Cambia la Corriente se desdobla como un largo pasaje a través de cambios de color, textura y atmósfera. Los azules fríos y los grises minerales se desplazan a través de dorados más cálidos, rosados y tonos terrosos, creando la impresión de paisajes que quedan sumergidos, expuestos y transformados con el tiempo.
Sus patrones celulares se asemejan a sedimento, erosión y material orgánico suspendido en agua en movimiento. Nada parece completamente fijo; cada región parece llevar trazas de lo que existía antes.
La obra considera al agua no solo como un elemento, sino como una metáfora de la memoria—algo que avanza constantemente mientras lleva fragmentos del pasado dentro de ella.