Descripción
Esta obra presenta un rostro humano fracturado, situado frente a un paisaje agrietado y árido, evocando temas de resistencia y desolación. Una fila de siluetas de camellos cruza horizontalmente, sugiriendo un viaje a través de condiciones adversas. El texto repetitivo y el sol rojo ardiente enmarcan el título, enfatizando una sensación de persistencia a lo largo del tiempo. Esta pieza añade una dimensión llamativa y que invita a la reflexión a cualquier espacio.