Descripción
Esta obra representa el Ouroboros, símbolo antiguo de la serpiente que se muerde la cola, imagen de un ciclo que se renueva sin verdadero comienzo ni fin. En el centro de la composición, una Luz radiante aparece como un punto de convergencia. A su alrededor, las formas circulares y móviles crean una sensación de rotación y continuidad. Las tonalidades de azul profundo, de violeta, de verde y de bronce se encuentran en un universo cósmico salpicado de pequeñas planetas y luces lejanas. El Ouroboros no representa aquí un final, sino una transición y una continuidad. El círculo se convierte en el símbolo de un movimiento perpetuo: lo que parece terminar puede convertirse en el comienzo de otra cosa. La forma se cierra dejando entrever que el movimiento, éste, continúa. Esta obra se inscribe en mi búsqueda sobre lo visible y lo invisible, los ciclos de transformación y esa energía que une las diferentes etapas de un camino interior. A través de esta imagen cósmica, no busco dar una interpretación única del símbolo. Prefiero dejar que cada uno reconozca en ella su propia relación con los ciclos, los cambios, los pasajes y lo que permanece cuando parece que algo llega a su fin. Precio Público : 450$