Descripción
Sé que cada ser humano es, de hecho, una entidad inmortal, llevando su hermoso cuerpo como medio para existir en la densidad de este plano terrenal. El problema es que muy pocos son conscientes de esa grandeza potencial. De ahí mi pintura de un tesoro que ha sido olvidado durante mucho tiempo en el fondo del mar, rebosante de oro, y visitado solo por las criaturas marinas vitales que pasan por ahí. Es para recordarme: “¿Qué tesoro yace sin descubrir, profundo y olvidado en ti?”