Descripción
Este es el primero de las obras complementarias en la serie TINI RODU.
En estas pinturas, el bordado no está dibujado — está cosido a mano. Como una capa separada de memoria, se convierte en parte de la pintura.
Teren (piarara) es una planta espinosa y contenida. En la folklore, se asocia con obstáculos y experiencias que transforman. Sus bayas solo se ablandan — y se vuelven más dulces — después del frío, igual que una persona después de lo que ha tenido que soportar.
El mirlo aquí no es un símbolo folclórico. Es más acerca de la presencia. Sobre alguien que no desaparece, no huye, sino que se queda y mira de frente.
Esta obra trata sobre una fuerza que no necesita explicación. Sobre la capacidad de soportar y no perderse a uno mismo.