Descripción
El color se comporta como el clima en Colapso Atmosférico. Verdes fríos y azules se encuentran con rojos volátiles, naranjas y tonos minerales pálidos en una composición que parece atrapada en el momento en que dos fuerzas opuestas chocan.
Las formas se asemejan a sistemas de tormenta, paisajes fracturados, humo, agua y convulsiones geológicas sin resolverse por completo en ninguno de ellos. Esa ambigüedad es central en la obra: la destrucción y la creación ocupan el mismo espacio.
La pintura captura el instante en que el equilibrio falla—y algo completamente nuevo empieza a surgir de la perturbación.