Descripción
Esta obra monocromática presenta un símbolo de yin-yang reinventado con elementos naturales y presencia humana. Un lado muestra una cascada fluyendo bajo una luna llena, enmarcada por nubes y árboles, evocando tranquilidad y movimiento. El lado opuesto muestra un columpio colgado de un árbol, con una figura solitaria que sugiere reflexión y tranquilidad. La pieza encarna equilibrio y armonía, lo que la convierte en una adición reflexiva a cualquier espacio.