Esta obra presenta un árbol solitario con follaje cálido en tonos naranja y rojo, que se yergue con gracia entre macetas de barro dispersas sobre un lecho de guijarros blancos. La atmósfera luminosa sugiere una puesta de sol surrealista, realzando el contraste entre los elementos naturales y el espacio galería urbano que lo rodea. Expresa un equilibrio silencioso entre la naturaleza y la creatividad humana, convirtiéndola en una adición reflexiva a cualquier ambiente interior.
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Artista
Criar, desenhar, pintar, moldar, construir e viver. Assim sou eu, amo ver concretizado as coisas que crio e vejo a arte final...