Descripción
Esta obra presenta a una mujer mirando pensativamente hacia una ventana iluminada por el sol, con el cuello adornado por una rosa que difumina la frontera entre lo humano y la flor. Los pétalos dispersos y las tijeras de podar sobre la mesa insinúan temas de crecimiento y transformación. El suave contraste entre la luz y la sombra aporta a la escena una intensidad serena, convirtiéndola en una pieza reflexiva para realzar cualquier espacio interior.