Descripción
Esta vibrante escultura al aire libre presenta un retrato imponente de la Madre universal, con una piel inspirada en el interior de la piel de la fruta del dragón. Sus detalles texturizados sugieren movimiento y una vida abundante mientras ofrece sus dones de espíritu y guía. Su vestimenta tejida, adornada con elementos naturales como musgo, hojas y agallas de roble, añade un contraste terroso a la forma vívida. La luz desciende desde la corona de la cornucopia, a través de elementos de la cara, hasta la vista en corte de su útero, derramándose finalmente sobre las tierras en las que se alza. Ella transmite con alegría una mezcla única de expresión abstracta y narrativa cultural, invitando a la curiosidad y a la conversación. Su presencia aporta un carácter distintivo a cualquier entorno al aire libre.