Descripción
Esta pieza en blanco y negro revela la quieta lucha entre la naturaleza y la presencia humana, con cercas de madera gastadas que vigilan las dunas de arena que se desplazan. Las ramas enmarañadas en el fondo añaden una emoción cruda y sin filtro, insinuando tanto resiliencia como vulnerabilidad por igual. Es un sutil recordatorio del paso del tiempo y del cambio, lo que la convierte en una adición reflexiva para cualquier espacio que busque profundidad y contemplación.