Esta pintura presenta colinas onduladas bajo un cielo lleno de nubes dinámicas y con textura. Verdes terrosos y marrones dan forma al paisaje, contrastando con los azules profundos y los blancos en lo alto. La interacción entre la tierra y el cielo transmite una sensación de movimiento tranquilo y ritmo natural. Esta pieza enriquecería cualquier habitación con su evocadora conexión con la naturaleza.
Artista
nacida en el Norte de África. Padres creativos europeos. Autodidacta. Publicada en Europa y Norteamérica. Exhibida en museos. Colecciones privadas