Descripción
Un padre lleva a su hijo por una calle tranquila de la ciudad, el niño aferrándose a una manzana como un pequeño tesoro. La escena en blanco y negro revela la vida cotidiana con un pequeño giro: sillas de café vacías invitan a historias que no escuchamos. Es un momento que se siente a la vez común y ligeramente fuera de lo común, listo para aportar un toque reflexivo a tu espacio.