Descripción
Esta obra presenta una única calabaza blanca con rayas verde oscuro que descansa sobre una superficie de madera envejecida. La pintura texturizada y desconchada de la madera contrasta con las curvas suaves y naturales de la calabaza, creando una tensión silenciosa. Tonos apagados en el fondo insinúan un entorno otoñal, aportando una profundidad sutil a la composición. Esta pieza aportaría un toque sereno y rústico a cualquier espacio.