Descripción
Esta pintura presenta un símbolo yin-yang llamativo, inspirado por elementos naturales y colores vivos. El tramo superior brilla con tonos cálidos de rojo, naranja y amarillo, representando árboles desnudos silueteados contra un atardecer, mientras la mitad inferior contrasta con azules y púrpuras fríos, mostrando las raíces de los árboles extendiéndose hacia la oscuridad. El equilibrio entre la luz y la sombra dentro del círculo transmite la interconexión de las fuerzas opuestas. Esta pieza sería una adición que invite a la reflexión en cualquier habitación.