Descripción
Este retrato presenta una interacción surreal entre la identidad y la percepción, donde la cabeza de la figura se disuelve en una nube etérea, y un rostro separado está acunado dentro de una superficie reflectante. La obra transmite una sensación de fragmentación y autoexamen, expresada a través de morados y azules intensos que evocan tanto misterio como vulnerabilidad. Esta pieza invita a los espectadores a considerar las complejidades del yo interior y del yo exterior, convirtiéndola en una adición impactante para cualquier espacio contemplativo.