Descripción
Esta obra presenta una figura con el cabello azul que fluye, sentada con calma entre dos árboles antiguos y retorcidos cuyas raíces se entrelazan debajo. Ríos de luz radiante se despliegan hacia afuera, mezclando tonalidades de verde, púrpura y azul que evocan una sensación de tranquilidad y transformación. Delicados patrones blancos emergen en el centro de la figura, sugiriendo una conexión entre la naturaleza y el espíritu. Enmarcada en madera rústica, esta pieza ofrece una adición serena y que invita a la reflexión en cualquier espacio.