Descripción
Una flor hecha de quietud presenta una composición floral etérea donde tonos pastel suaves se entrelazan con capas texturizadas, evocando un paisaje onírico impresionista. Los pétalos delicados emergen suavemente de alrededores apagados, revelando una interacción misteriosa entre la forma y el color. Esta pieza expresa una quietud que invita a la contemplación y a la reflexión sutil, convirtiéndola en una adición refinada y evocadora para cualquier espacio.