Esta obra presenta un ciervo solitario cruzando un arroyo silencioso y reflexivo, enmarcado por árboles desnudos y austeros. La paleta apagada y la suave fusión de colores evocan una atmósfera tranquila pero solemne, que invita a la contemplación de la quietud de la naturaleza.
Artista
Soy una artista indígena Kadazan de Sabah, Malasia Oriental, actualmente radicada en Londres. Mi trabajo presenta un hermoso sentido de introspección y tranquilidad.