Descripción
El Laberinto Infinito presenta un mundo de reinos interminablemente anidados cuyas fronteras se repiten a lo largo de escalas cada vez más pequeñas. A medida que el ojo sigue sus pasillos serpenteantes, la imagen se transforma de patrón en paradoja: un laberinto sin una entrada, salida o centro claros. Al disolver la distinción entre interior y exterior, la obra invita a contemplar la infinitud, la recursión y la posibilidad de que algunos viajes puedan explorarse pero nunca se completen.