Descripción
Este acrílico sobre lienzo retrata una flor blanca solitaria en un fondo giratorio de verdes profundos y azules, donde sutiles toques de rosa y oro emergen dentro de sus pétalos. La aplicación texturizada revela una energía íntima, como si la flor se estuviera desplegando en silencio en un momento suspendido entre el atardecer y el amanecer. Su forma delicada contrasta con los movimientos abstractos que la rodean, invitando a una reflexión tranquila. Esta pieza aporta una presencia serena y pensativa a cualquier espacio.