Descripción
En lugar de medir el tiempo, quería que el reloj se convirtiera en un símbolo de atemporalidad en el ámbito espiritual. Una invitación a reflexionar sobre la existencia más allá del paso ordinario del tiempo.
La geometría, tonos cálidos terrosos y un entorno costero sereno invitan a los espectadores a darle su propia interpretación a la obra.
La pintura original ya está disponible para ver en mi sitio web.
La obra aportaría carácter y equilibrio visual a una sala de estar, una oficina o un rincón de lectura.