Descripción
Esta composición revela una delicada interacción entre formas florales y objetos cotidianos, representada a través de capas de papel tisú pintado a mano que evocan textura y luz. Los tonos sutiles de amarillo, naranja y rosa se despliegan suavemente contra un fondo suave y atmosférico, sugiriendo el silencioso paso del tiempo. El arreglo de flores junto a un modesto cuenco de frutas invita a reflexionar sobre los momentos simples pero resonantes que se encuentran dentro de los espacios interiores. Una pieza refinada que enriquece cualquier entorno con su gesto atento hacia el material y la memoria.