Descripción
Esta obra presenta a una mujer serena, sentada con confianza en un trono ornamentado de color rosa y dorado, flanqueada por dos coyotes —uno posado sobre su hombro y el otro descansando a sus pies. Su expresión serena y su vestido azul fluido contrastan con la presencia salvaje de los animales, creando un equilibrio llamativo entre la elegancia y el instinto primitivo. Los intrincados detalles en la silla y las texturas sutiles del fondo aportan profundidad e intriga. Esta pieza añade un elemento cautivador y que invita a la reflexión en cualquier espacio.