Esta escultura de arcilla presenta a un perro sentado, apoyado por una base de botella de agua que añade un elemento estructural intrigante. La textura rugosa y la forma inacabada enfatizan el proceso creativo, revelando la visión cruda del artista en progreso. Su calidad expresiva, hecha a mano, aporta una sensación de calidez y carácter, haciendo de esta pieza única para enriquecer cualquier espacio con autenticidad artística.
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Artista
Creo en la belleza de lo imperfecto y el proceso creativo. Trabajo con arcilla, dibujo y pintura para capturar la esencia cruda y expresiva de mis figuras y paisajes, buscando siempre transmitir fuerza, misterio y autenticidad en cada obra.