Descripción
Esta pieza presenta una disposición íntima de vidrio marino y fragmentos, colocada sobre un fondo texturizado y desgastado que invita a la curiosidad. Los azules y verdes fríos evocan una tranquila conexión con la fragilidad de la belleza de la naturaleza, mientras que los trozos claros dispersos añaden un toque de luz y reflexión. Es un recordatorio sutil de que incluso los fragmentos rotos pueden crear algo significativo, lo que la convierte en una adición reflexiva para cualquier espacio.