Descripción
Este retrato en acuarela presenta a un gato negro con unos ojos verdes llamativos, que se destacan sobre un suave fondo de círculos en tonos pastel. La delicada superposición de tonos transmite la textura del pelaje del gato y la tranquila intensidad de su mirada. Los contrastes sutiles entre el gato y los tonos suaves que lo rodean crean una composición equilibrada y atractiva. Esta pieza encantadora añadiría un toque de calma y carácter a cualquier habitación.