Descripción
Cuando comencé a pensar en un título para esta pieza, lo primero que me vino a la mente fue abundancia. Intenté con otras palabras y frases, pero no pude quitarme ese primer pensamiento. Y cuanto más la miro, más adecuada se siente. Abundancia. A menudo luchamos y trabajamos por cosas, objetos, lo que sea lo último y lo mejor. Pero no solemos notar la abundancia que ya tenemos, y eso no nos cuesta nada. La naturaleza. El océano. Surf. Vida salvaje. Dedos en la arena. Respirar aire fresco. El tiempo. Un momento perdido en pensamientos. El canto de un pájaro. La risa de un amigo. El abrazo de un amante. La lista es interminable. Esta pieza se siente como una pausa para apreciar esa abundancia.
He tenido en mente la idea de esta pieza durante bastante tiempo. Es muy gratificante verla materializarse. Una foto de una mujer cuyo cabello se ondulaba con la brisa, similar a una ola, inspiró la idea. Mi esposa también tiene participación en esta pieza, ya que se le ocurrió la idea de hacer parte de ella bajo el agua. Originalmente, iba a hacer que la ola y el cabello se abrieran paso a reflejos en la superficie, pero dividirla para que fuera parcialmente bajo el agua resultó perfectamente y me permitió crear un flujo aún mejor en la pieza.