Descripción
Un amanecer teñido de lluvia a lo largo de una costa de Long Island — suaves lavados de acuarela en pizarra, azul verdoso, oro pálido y durazno se extienden sobre la arena mojada mientras tres gaviotas buscan cangrejos escondidos. La técnica húmedo sobre húmedo transmite el silencio tras la tormenta, mientras la quieta coreografía de las aves costeras que se desplazan por aguas poco profundas nos recuerda que la vida continúa. Inspirado en las mañanas pasadas a lo largo del Océano Atlántico, este paisaje marino invita a la reflexión sobre nuestros hábitats costeros y los seres que viven en ellos.