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v4.4.19
En Momento de Silencio, quería compartir mi interpretación personal del Volcán Mayón, uno de los hitos más icónicos y hermosos de las Filipinas. Conocido por su forma de cono casi perfecto, el Volcán Mayón encarna belleza y poder dentro de su historia. Aunque es uno de los volcanes más activos del país, con erupciones que han moldeado el paisaje y las vidas de muchas personas a lo largo de generaciones, quería pintar un lado diferente de él, un momento de quietud, paz y calma emocional bajo el cielo nocturno. Esta pintura fue inspirada no solo por la belleza del Volcán Mayón en sí, sino también por la presencia emocional que lleva para mí como alguien de las Filipinas. A través de esta obra, quería crear una sensación de calma, asombro y conexión entre la naturaleza y el universo. La luna radiante, el cielo nocturno fluido, el pueblo tranquilo y el río de abajo representan el equilibrio entre movimiento y quietud, sueños y realidad, la vida humana y algo más allá de nosotros. Los patrones fluidos y punteados que viajan a través del cielo simbolizan energía, viajes, pensamientos y conexiones invisibles que nos guían a través de la vida. Para mí, representan el camino emocional que todos experimentamos, siempre en movimiento, cambiando y fluyendo como el viento en la noche. Bajo esta atmósfera cósmica se alza el propio volcán, fuerte, asentado, resistente y silencioso, observando pacíficamente el paisaje de abajo. La luna es uno de los elementos más importantes de mis pinturas. Me encanta pintar la luna con textura y una presencia marcada porque, para mí, simboliza descanso, calma, reflexión y la tranquilidad de la noche. La noche siempre me ha parecido reconfortante porque es un momento en que el mundo se vuelve más quieto y la gente finalmente se ralentiza y descansa.
I am a self-taught artist who paints from a place of calm and curiosity. I like to transmit the quiet rhythm of nature with beautiful colours.