Descripción
Este retrato en acuarela presenta a un caballo con una melena trenzada, destacando la presencia amable pero fuerte del animal. La suave mezcla de tonos terrosos transmite profundidad y textura en el rostro del caballo, mientras que la única trenza añade un toque delicado y personal. La obra expresa tanto la gracia natural como la tranquila individualidad del sujeto, haciéndola una adición refinada para cualquier colección.