Descripción
Esta obra presenta una fusión enigmática de símbolos del antiguo Egipto, con el rostro dorado de un faraón flanqueado por escorpiones rojos y coronado con un diamante radiante. Arriba, un escarabajo con alas extendidas simboliza protección y transformación, mientras que los dos Ojos de Horus evocan misterio y vigilancia. Los colores audaces y la composición impactante invitan a la contemplación, haciendo de esta pieza una adición cautivadora a cualquier entorno.