Descripción
Este venado de cola negra se paseó por el claro con una agenda evidente: parpadear con las pestañas, verse adorable y ver si alguien trajo aperitivos. Con esas orejas desproporcionadamente grandes, pequeños cuernos en ciernes y esa mirada dulce pero constante, está transmitiendo una energía de “coqueteo forestal”… o quizá de “te desafío a no sonreír.”
Atrapado en los bosques de Oregon, rodeado de los cálidos colores del otoño, parece perfectamente contento de dejar que el mundo se desacelere a su alrededor. Parece haber hecho una pausa en medio de un pensamiento, mientras decide si eres amigo o enemigo (o — si tiene mucha suerte — está en posesión de comida).
Este joven apuesto es un encantador recordatorio de que la naturaleza salvaje puede ser elegante, divertida y ligeramente exigente a la vez.