Descripción
Esta pintura de vida silvestre muestra a un búho sentado inmóvil en una rama, una silueta oscura contra la noche, sus garras aferradas a la corteza como si hubieran crecido allí. Sus ojos grandes y sin pestañear miraban más allá de los árboles hacia algo no visto, algo que esperaba. El búho observaba con paciencia, señor de la noche.