Descripción
Esta pintura rústica retrata a un agricultor guiando a dos robustos caballos de tiro mientras trabajan en el campo, revelando un momento de la vida rural y el trabajo. Los tonos terrosos y la detallada representación de los arneses de los caballos y la expresión concentrada del agricultor confieren a la escena una cualidad sobria y auténtica. Enmarcada en un marco de madera envejecida, esta pieza transmite un sentido de herencia que enriquecería cualquier espacio con carácter e historia.