Descripción
Esta pieza revela un paisaje urbano atrapado entre el crepúsculo y la noche, donde la luz que se desvanece se funde con nubes sombrías. Las líneas verticales del puente se erigen como silenciosos centinelas ante un cielo vibrante y cambiante, teñido con trazos de naranja ardiente y amarillo suave. Expresa un momento de transición—tanto frágil como poderoso—que invita a la reflexión. Esta obra aportaría un toque evocador a cualquier espacio que busque una mezcla de calma e intensidad.