Descripción
Este delicado dibujo a lápiz presenta un primer plano de la cara de un lobo, destacando sus ojos intensos y su pelaje texturizado. El uso sutil de sombreado revela las características naturales del animal con un toque suave, transmitiendo una fuerza tranquila. Su mirada contemplativa invita a una sensación de conexión, haciendo de esta pieza una adición reflexiva a cualquier espacio.