Descripción
Una explosión de amarillo y rosa, como la luz del sol vertida sobre el lienzo. Entre los trazos sueltos y enérgicos aparecen tres formas—jarrones o cuerpos—con líneas delgadas y oscuras que las conectan sin llegar a fusionarlas realmente.
Con el título “Menage à trois” el conjunto adquiere una segunda carga: lo que al principio parece un bodegón se convierte en un juego de cercanía y tensión. Tres figuras en un equilibrio inestable — ¿quién busca contacto, quién se retira? Lo cotidiano adquiere algo íntimo, como si estos objetos compartieran una relación oculta.
Así, la pintura sigue flotando entre mirar y sentir, entre forma y deseo.