
Utilizando las duras condiciones climáticas de la Noruega occidental, creo obras atemporales y etéreas observando las formas y siluetas del agua. Practico la 'fotografía lenta'; dejando que los motivos maduren antes de capturarlos, desde el agua que cae a raudales hasta la quietud de la orilla de un lago después de la primera noche de heladas.