Descripción
Esta llamativa escultura presenta una jaula gastada que contiene una pequeña figura de maniquí de color negro, sentada en su interior con la puerta de la jaula entreabierta. La jaula desgastada evoca una sensación de confinamiento, mientras que la ausencia de un pájaro y la puerta entreabierta sugieren la posibilidad de escape o cambio. Su diseño, que invita a la reflexión, añade una sutil capa de profundidad a cualquier espacio, invitando a reflexionar sobre la libertad y la restricción.