Descripción
Conoce a tu nuevo compañero zen: un conejito naranja rechoncho que ha dominado el arte de la meditación, con los ojos cerrados suavemente y las patas juntas. Envuelto en una pequeña túnica peculiar, esta figurita equilibra la calma y la ternura por igual. Aporta un toque de encanto pacífico y de ingenio a cualquier estante o escritorio. Perfecto para esos momentos en los que podrías necesitar una sonrisa y un recordatorio para respirar.