Descripción
Profundamente en un bosque mágico llamado Shadow Bloom, vivía un pato muy inusual llamado Peaches. Tenía un cuerpo de color amarillo brillante, una cabeza enorme y esponjosa de color rosa, y unos ojos azules diminutos que podían ver cosas que ningún pato común podría ver.
Cada noche, Peaches caminaba por el bosque con su pequeño bastón de madera, rodeada de neblina negra y flores rosas que brillaban. Los otros animales al principio le tenían miedo porque parecía misteriosa y feroz.
Pero Peaches tenía un secreto: ella era la guardiana del Lago de la Luna Rosa.
Una noche, la luna desapareció repentinamente del cielo. Sin su luz, las flores mágicas comenzaron a desvanecerse, y el bosque se volvió completamente oscuro.
Peaches agarró su bastón y siguió un sendero de hojas rosadas que brillaban hacia lo profundo del bosque. Al final del sendero, encontró una diminuta criatura asustada escondida bajo un árbol. La criatura había robado accidentalmente el cristal mágico de la luna porque quería hacer su propia luz.
En lugar de enfadarse, Peaches sonrió y dijo: «No tienes que robar la luz para tener un poco de la tuya».
Le mostró a la criatura cómo hacer que las flores brillen usando la magia en su corazón.
La criatura devolvió el cristal, y Peaches lo dejó de nuevo en el cielo.
De repente, la luna brilló más que nunca. Las flores rosas cubrieron el bosque, el lago brilló como diamantes, y todos entendieron al fin que el Pato Skullcat, que parecía aterrador, en realidad era la criatura más amable de todo el bosque.
A partir de aquella noche, cada vez que alguien veía un sendero de flores rosas y neblina negra, sabía que Peaches estaba cerca: protegía el bosque y ayudaba a cualquiera que la necesitara.
¿Y Peaches?
Ella simplemente sonreía, golpeaba su bastón contra el suelo y decía:
«Las criaturas más extrañas pueden tener los corazones más grandes.» 🦆🌸💗