Descripción
Algunas vidas iluminan el camino mucho antes de que llegue a su fin.
Esta pintura fue creada en respuesta al fallecimiento de Divaldo Franco (1927–2025), uno de los maestros espirituales y humanitarios más influyentes de Brasil. En lugar de retratar la pérdida, busqué pintar un viaje de continuidad: un pasaje de un horizonte a otro.
Una figura solitaria asciende una escalera de madera que se eleva a través de montañas y nubes hacia una morada luminosa más allá del mundo visible.
El sendero está bordeado de flores, inspiradas en una de las reflexiones más queridas de Divaldo:
"Las flores son la firma de Dios."
Cada flor se convierte en un símbolo silencioso de amabilidad, compasión y cada vida transformada a través de actos de generosidad.
La escalera en sí no es solo un camino hacia arriba.
Representa el ascenso gradual del espíritu humano, construido paso a paso a través del aprendizaje, el servicio y el amor.
Creada sobre una suave superficie textil que acoge la transparencia de la acuarela de maneras inesperadas, la pintura abraza tanto la fragilidad como la luz, permitiendo que el medio mismo haga eco de la idea de trascendencia.
Aunque está inspirada en una persona específica, esta obra habla de una esperanza universal: que una vida dedicada a la bondad siga dando frutos mucho después de que su viaje terrenal haya terminado.
Quizás las estrellas que sembramos no están destinadas a guiarnos.
Quizás están destinadas a iluminar a aquellos que vienen después de nosotros.
🥃 El Sembrador de Estrellas
💫 Inspiración: Un homenaje a Divaldo Franco (1927–2025)
📆 Junio de 2025