Descripción
Hace unos diez años, tuve el placer de visitar el Lago Tahoe. Una tranquila mañana, mientras paseaba cerca del hotel, me topé con varios lugares bañados en una luz impresionante—suave, dorada y serena. La escena se quedó grabada en mi memoria, y recientemente, uno de esos momentos cobró vida en un lienzo.
Esta pintura captura la quietud y el brillo de aquella mañana, un recuerdo preservado en pinceladas. También he documentado todo el proceso creativo en un video de YouTube, compartiendo no solo el arte sino también la historia detrás de ello.