Descripción
Esta pintura en dos piezas de madera representa una escena de bosque iluminado por el sol, enmarcada por un árbol ancho y envejecido y por ramas densas y frondosas. Verdes oscuros y marrones terrosos contrastan con parches azules suaves del cielo, mientras las flores doradas iluminan el primer plano. Las pinceladas en capas dan al follaje una presencia viva y texturizada y guían la mirada a través del entorno natural. Exactamente lo que se siente al estar bajo una encina. Su paleta rica aportaría carácter tranquilo a una sala de estar, estudio o rincón de lectura.