Descripción
Esta obra de arte encantadora presenta un delicado conejo blanco con orejas suaves y teñidas de dorado, descansando entre hojas verdes exuberantes y pétalos rosas flotantes. Un peine de madera descansa suavemente sobre su espalda, añadiendo un elemento inesperado de calma y cuidado. El sutil resplandor de las luciérnagas circundantes realza el aura mágica de la escena. Esta pieza ofrece un toque sereno y caprichoso para cualquier espacio, invitando a la contemplación tranquila.