Este retrato en monocromo presenta a un hombre de cabello largo y barba, con una mirada serena y pensativa. Los tonos negros, grises y marfil, en capas, dan profundidad al rostro, mientras que la textura de la pincelada añade una cualidad cruda y expresiva. Su presencia llamativa aportaría carácter a un estudio, sala de estar o pared de galería.
Artista
Creo pinturas vívidas y expresivas que dan vida a retratos, flores, animales y historias centradas en la fe. A través del color en capas y una pincelada enérgica, invito a la reflexión, calidez y un poco de asombro en los espacios cotidianos.